HERMOSILLO - La presencia de Hanley Ramírez en la 55 Serie del Caribe
ha sorprendido a mucha gente, inclusive los mismos Leones del Escogido,
equipo que refuerza el torpedero dominicano de los Dodgers.
Ramírez, la máxima figura de este evento en cuanto a jugadores se
refieren, ha dado la explicación de lugar en repetidas ocasiones al
tocar el tema en el Estadio Sonora de esta ciudad.
"Representar a la República Dominicana", dijo un Ramírez rodeado y
agobiado de prensa. "Tú sabes que uno hace lo que sea por su país. Hay
muchos mexicanos que tienen la opción de representar a México y ellos lo
hacen. Así mismo tomé esa decisión."
Ramírez no sólo decidió ayudar al Escogido como refuerzo luego de su
participación con los Tigres del Licey en el 2012-13, sino también que
se ha comprometido a integrar la selección dominicana en el Clásico
Mundial de Béisbol por segunda vez consecutiva.
¿Por qué tanta actividad en febrero y marzo al margen de sus primeros entrenamientos de primavera con los Dodgers?
"Creo que él entiende que tiene que jugar", dijo Julio Lugo, compañero
de Ramírez en esta edición del Escogido que lucha por el título
caribeño. "La única manera de mantenerse en forma, en términos de
béisbol, es jugando. Le reconozco eso, porque no es fácil jugar en
invierno, todos esos partidos, para luego pensar en todos esos juegos en
la temporada regular (de Grandes Ligas)."
Ramírez viene de varias temporadas tumultuosas en la Gran Carpa, por diversos motivos.
Luego de ganar el título de bateo de la Liga Nacional con
los Marlins
con promedio de .342 en el 2009, año en que terminó con brillante OPS
(porcentaje de embasarse más slugging) de .943, el oriundo de Samaná ha
confrontado una serie de contratiempos.
En el 2010 vino el bajo rendimiento en el plato, además del
"encontronazo" con el entonces manager de los Marlins, el cubano Fredi
González, provocado por una supuesta falta de esfuerzo (tal vez causada
por dolores en un pie) en un encuentro ante los Diamondbacks.
En el 2011 una lesión en el hombro izquierdo lo limitó a 93 juegos y resultó en otra campaña decepcionante con el madero.
Y por supuesto, el año pasado se dio la "novela" del cambio de del short
a la tercera en Miami y el canje a los Dodgers, equipo con el que
finalmente volvió al campo corto.
En total Ramírez bateó .257 en 157 partidos y 604 turnos en el 2012
entre Miami y Los Angeles, con 24 jonrones, 92 empujadas y OPS de .759.
Definitivamente, el jugador de 29 años luce motivado de cara a lo próxima temporada de Grandes Ligas-y con mucho que demostrar.
"Por eso está jugando", dijo Audo Vicente, manager del Escogido. "Está
consciente de las expectativas que va a enfrentar. Es un pelotero que se
ha establecido en Grandes Ligas, pero quiere seguir poniendo buenos
números.
"Por eso se está preparando tanto en el invierno, jugando en el Clásico y también en la Serie del Caribe."
En los predios del Escogido, desde que Ramírez se integró al equipo como
refuerzo se ha visto la entrega del veterano a la causa.
"Llega temprano, practica y tiene un entrenador particular", afirmó Lugo.
"Uno va al gimnasio y lo ve trabajando bien duro", agregó Vicente.
"Siento que va a tener muy buena temporada este año, basándome en la
forma en que lo he visto trabajar.
"Es alguien que es fuerte en lo mental, su preparación es completa y sabe hacer los ajustes rápidos."
EXPECTATIVAS POR LAS NUBES EN LOS ANGELES
Con el mexicano Adrián González, Matt Kemp, Zack Greinke y Ramírez-entre
muchas estrellas más-los Dodgers llegan al 2013 con una nómina por las
nubes...la misma altura de las expectativas en Los Angeles.
"La gerencia ha hecho tremendo equipo", dijo al respecto Ramírez,
proyectado como torpedero de los Dodgers al lado del mexicano Luis
"Cochito" Cruz en la tercera. "Ha hecho al mejor equipo en el terreno de
juego y ahora toca la parte de nosotros de hacer el trabajo."
EN HERMOSILLO: "NO SOMOS FAVORITOS"
El equipo dominicano llegó a Hermosillo como los favoritos a repetir
como campeón. La tropa de Vicente jugó como tal en las primeras dos
jornadas del certamen, venciendo de manera convincente a los Navegantes
del Magallanes (Venezuela) y los Criollos de Caguas (Puerto Rico).
Para el domingo, la tercera fecha de la serie, se espera el plato fuerte
entre el Escogido y los Yaquis de Obregón, representante del país sede y
el segundo favorito después de los Leones.
"No somos favoritos, el favorito es México", ha insistido una que otra
vez Ramírez, quien en los primeros dos partidos del torneo se fue de 5-2
con tres bases por bolas y dos anotadas. "Tratamos de hacer nuestro
trabajo y tenemos muy buen equipo. No tratamos nunca de subestimar a
nadie."