Desde que el equipo dominicano arrancó su participación el Clásico Mundial el 7 de marzo, Rodney ha aparecido en seis encuentros. No ha recibido castigo en ninguno de ellos, y su máximo de lanzamientos en una entrada ha sido 17 -el 7 de marzo en contra de Venezuela- irónicamente su única aparición sin oportunidad de salvamento hasta ahora. Pero no es la excesiva carga de trabajo lo que potencialmente podría preocupar a los Rays, sino el nivel de energía con el que se está jugando.
"La preocupación es que toda esa adrenalina con la que está jugando le podría pasar factura más adelante", manifestó el manager Joe Maddon. "Está muy metido en su rol ahora mismo, y con mucha razón. Creo que esa es nuestra preocupación más que la carga de trabajo, el hecho de que estés lanzando a un nivel tan demandante".
Rodney se ha caracterizado por la manera de festejar -junto a sus compañeros- a la hora de cerrar los partidos para Republica Dominicana. Pero la buena noticia para los Rays ahora es que incluso si Rodney recibe la bola en dos ocasiones más, todo se terminará tras la gran final el martes. "La forma en que los dominicanos están jugando es como si estuvieran en playoffs para ellos", reconoció Maddon. "Veremos qué pasa después de que todo esto termine. (Rodney) debería tener el tiempo suficiente para relajarse y aun así estar listo para el Día Inaugural".