En la pizarra la recta del mexicano se medía en 90 y 91 millas por hora, en vez de las habituales 93 y 94.
"Sé que bajó en el transcurso del juego", dijo Gallardo. "Yo lo sentía, más que otra cosa, por la forma en que me salían el slider y todo lo demás. Fue la primera vez (este año) que me acerqué a los 100 lanzamientos; eso pudo haber incidido.
"(La velocidad) estará ahí", continuó el derecho. "Sentí que mis velocidades fueron normales al principio del juego y de ahí disminuyó. Pero eso llegará."
El lunes la mejor recta de Gallardo registró una velocidad de 91.6 millas por hora, según los datos Pitch f/x de BrooksBaseball.net. Su recta de cuatro costuras tuvo una velocidad promedio de 90.19, dos millas por hora menos que su promedio, según FanGraphs.com.
El manager de Milwaukee, Ron Roenicke, notó la diferencia y afirmó que Gallardo tuvo menos velocidad en su bola rápida en sus últimas salidas de la Liga del Cactus.
Dichas presentaciones culminaron una primavera poco común para el mexicano, quien se preparó de una manera acelerada para participar en el Clásico Mundial de Béisbol con la selección de su país. Gallardo por poco se pierde el evento por una lesión en la ingle, lanzó un partido por México y luego volvió a los entrenamientos de los Cerveceros para prepararse para la temporada.
"Le vimos bastante buena velocidad en el Clásico Mundial de Béisbol, pero luego en sus últimas salidas no la hemos visto", dijo Roenicke. "Pero ha tenido un comando tan bueno que no estaba preocupado, porque sé que volverá.
Creo que hemos visto, en los dos años que llevo aquí, que él pasa por períodos en que pierde algo de velocidad. No sé si eso es un período de 'brazo muerto'. Tal vez cosas se alteraron un poco con lo duro que tuvo que darle en el Clásico."
Gallardo pronosticó mejores resultados para su próxima apertura el domingo en casa ante los Diamondbacks.
"No quiero decir que esté atrasado en mi cronograma, pero esa lesión en la ingle me retrasó una semana y media", dijo Gallardo. "En vez de hacer 50 pitcheos (en el Clásico), debía estar haciendo 65. Esos lanzamientos extras pudieron haber marcado la diferencia.
"Pero todo está bien. No hay problemas. Me siento bien", continuó. "Hacer esa cantidad de lanzamientos es como cualquier otra cosa-cuando lo haces la primera vez, te fatigas un poco, te cansas. Luego lo vuelves a hacer y las cosas regresan a la normalidad."