Por medio de una animación, parte de su sección en Story Time, asociada con el canal multimedia Grantland, Jalen Rose reconoció públicamente que, pese al respeto que siempre ha sentido por él, una de sus obsesiones en la NBA era derrotar a Michael Jordan. El que fuera jugador de los míticos Fab Five de la Universidad de Michigan admitió que creció odiando a los Chicago Bulls y disfrutaba cada vez que los Detroit Pistons (equipo del que era fan en su juventud) los derrotaba.
Tanto fue así que una vez que Michael Jordan decidió volver de su segundo retiro y jugar con los Washington Wizards y Rose jugaba en los Indiana Pacers, éste firmó el que considera el mejor partido de su carrera.
Extramotivado por el duelo particular contra un Jordan venido a menos y sin la capacidad física y atlética de antaño, ‘J-Rose’ abusó de ‘su majestad del aire’ y le endosó 30 puntos en los tres primeros cuartos del partido… hasta que fue expulsado. ¿El motivo? Tras dejar a MJ clavado con un reverso y machacar con contundencia, Rose se quedó colgado del aro y empezó a utilizar el trash talkong hasta unos límites tan insospechados que los árbitros le mandaron a la ducha. Aun así, el ex jugador se siente orgulloso de aquel partido retransmitido por televisión nacional.
Rose, de 40 años y actualmente analista deportivo, jugó durante 13 temporadas en la NBA, vistiendo el uniforme de Denver Nuggets, Indiana Pacers, Chicago Bulls, Toronto Raptors, New York Knicks y Phoenix Suns. A lo largo de su carrera firmó unos números de 14.3 puntos, 3.5 rebotes y 3.8 asistencias en 30.3 minutos por partido. Su mayor logro individual fue el premio a ‘Jugador de Mayor Progresión’ en 2000, coincidiendo con la presencia de sus Pacers en las Finales de la NBA, que perdieron ante Los Angeles Lakers.