Damian Lillard./ Getty Images


Desde hace 28 años ningún jugador exterior es elegido para disputar el All Star Game en su temporada rookie. El dato es tan significativo como decir que el último jugador en conseguirlo fue ni más ni menos que Michael Jordan. Sin embargo este año podría darse nuevamente esa situación con el novato Damian Lillard como protagonista.

El base de los Portland Trail Blazers está firmando una temporada espectacular, en la que promedia 18.1 puntos, 6.5 asistencias, 3.5 rebotes y 1.1 robos en 38.4 minutos por partido, sonando en todas las quinielas como uno de los jugadores elegidos por los entrenador para formar parte del banquillo del combinado de la Conferencia Oeste.

Lillard, que fue nombrado Rookie del Mes de la Conferencia Oeste en noviembre y diciembre, no quiere prestar demasiada atención a todos estos comentarios, los cuales zanja con un escueto “sería increíble, ya que la última persona en conseguirlo fue ni más ni menos que Michael Jordan”.

La competencia por un puesto entre los suplentes será dura. Mientras que Kobe  Bryant y Chris Paul serán casi con toda seguridad los titulares como jugadores exteriores, Lillard tendrá que rivalizar con estrellas de la NBA como Russell Westbrook, Tony Parker o James Harden, así como con el también brillante esta temporada Jamal Crawford.

Los únicos  rookies que han disputado un All Star Game desde 1985 son: Patrick Ewing (1986), David Robinson (1990), Dikembe Mutombo (1992), Shaquille O’Neal (1993), Grant Hill (1995), Tim Duncan (1998), Yao Ming (2003) y Blake Griffin (2011).